El golf, como todo deporte, necesita de ropa especial para garantizar el máximo rendimiento. Si bien en un principio no se prestó demasiada atención al calzado, considerando al zapato de trabajo suficiente, no se tardó en llegar a la elaboración de un zapato específico de golf.
Los zapatos de golf de principios del siglo XX, comparados con los que existen hoy en día eran grandes, incómodos, pesados y hasta peligrosos. Con el paso de los años se han ido modificando para lograr un calzado más cómodo, ligero, flexible y menos problemático para el campo de juego.
Se los considera una pieza fundamental dentro del equipo ya que no solo sirven para cubrir el pie, sino que también son la base del swing y el stance. Además un partido promedio dura unas 4 o 5 horas donde se caminan entre 5 y 8 kilómetros por lo que es fundamental contar con un calzado adecuado. Los tipos básicos de zapatos de golf son:
Clásicos: Lucen como zapatos de vestir y son muy elegantes
Sport: Son como zapatillas de tenis, están hechas de materiales cómodos y tienen un look muy casual, ideal para jóvenes.
Sandalias: Son sandalias especialmente adaptadas para jugar al golf. Son muy usadas en zonas o días de mucho calor. |