Contrariamente a lo que muchos pueden pensar no todas las bolas de golf son iguales y existen ciertas variaciones como el material con el que se fabrican, él número de capas, el tamaño y el peso.
Reglamentariamente ninguna bola puede superar los 45,9 gramos de peso, pero por debajo de eso cualquier peso está permitido. Cuanto más pesadas mayor será la distancia que podrán alcanzar. Las ligeras en cambio consiguen elevarse más con un swing lento. En el mercado podremos encontrar desde bolas antirreglamentarias por superar el peso (utilizadas para practicar) hasta super ligeras.
En cuanto al tamaño el reglamento establece que las bolas de golf deben tener 6,55 cm. de diámetro. Una bola menor vuela a mayor distancia al ofrecer menos resistencia. Las bolas extra grandes son legales y están diseñadas para reducir el hook y el slice.
Una de las variantes más significativas es la cantidad de capas con la que pueden estar hechas; existen de una, dos, tres o multi capa. Las bolas de golf de una sola pieza son las que se usan en los campos de prácticas o cuando se está comenzando con este deporte.
Las que están formadas por dos piezas son las más populares por la duración de las mismas y por la distancia que alcanzan, además son más duras y generan escaso spin. La tecnología actual ha logrado diseños más blandos que incluso son usados por los profesionales.
Las de 3 piezas proporcionan al jugador mayor sensación y spin pero son menos resistentes a los cortes. Era usadas tradicionalmente por golfistas dispuestos a sacrificar unos metros para ganar tacto y efecto, aunque los nuevos diseños han eliminado ese intercambio.  |