En esta ocasión demostraremos como el golf es un deporte que no se debe considerar como un deporte que se pueda practicar de cualquier forma y por cualquiera, ya que produce lesiones de importancia.
En la práctica del golf, la muñeca, el codo y la región lumbar son las zonas que corren mayor riesgo de sufrir lesión.
La lumbalgia es una de las lesiones más comunes en los golfistas, tanto profesionales como amateurs. Pero es común que en el transcurso de la vida alguien sufra de lumbalgia al menos una vez, pues el deterioro de la columna vertebral genera motivos de fallos mecánicos que pueden provocar episodios más o menos fuertes.
En el caso del golfista este problema se acrecienta cuando realiza el swing de disparo en repetidas ocasiones, una técnica que en entrenamiento se puede llegar a reiterar mil veces hasta alcanzar el golpe deseado con certeza.
Pero las lesiones no acaecen exclusivamente en estos tres sectores, sino que ocupan al aparato locomotor en su totalidad.
Los diferentes tipos de lesión se pueden relacionar con la edad y el sexo de los deportistas. Los hombres son propensos a las lumbalgias, las mujeres a las lesiones de codo, los individuos entrados en edad a las lesiones de cadera y hombro, y los jóvenes a las de codo y muñeca.
Condiciones que influyen para prevenir lesiones entrenando
• Nº de entrenamientos semanales
• Tipo de suelo
• Material de juego (calzado, guantes, bola, palo)
• Obtención de una buena postura
• Posición del palo en la mano tanto derecha como izquierda
Como dijimos, la lumbalgia es una de las lesiones más comunes en los golfistas, para prevenirla es importante:
• realizar ejercicios de calentamiento, estiramiento y golpes de bolas
• practicar el deporte en terrenos de poca inclinación
• no cargar con la bolsa de palos
• flexionar bien las rodillas al agacharse
• utilizar una faja elástica
• evitar entrenamientos pesados
• 2 o 3 veces a la semana acudir a la piscina y realizar ejercicios de agua y natación primordialmente de espaldas.
Un buen calentamiento muscular es de suma importancia antes de comenzar una partida de golf, al igual que en cualquier deporte.
Cuando efectuamos un swing ponemos en acción gran parte de nuestros músculos, es por eso que si queremos evitar lesiones y dolores musculares es necesario realizar un buen calentamiento para que todo nuestro cuerpo entre a tono.
El calentamiento debe tomarse como una parte más de la partida, ya que nos hará entrar en sintonía con el juego antes de que efectuemos el primer golpe. Con el calentamiento logramos armonizar nuestro cuerpo y mente.
Un precalentamiento consiste de:
1) trote suave por el campo, máximo cinco minutos, despertará los músculos y los preparara para el posterior desgaste.
2) serie de ejercicios de estiramiento y preparación para el juego.